¡Dios nos da los mejores regalos! Sé que suena tonto de leer pero es cierto. Él es el mejor proveedor de regalos. ¿Por qué digo “es”? Porque no solo he recibido Sus buenos dones, sino que Santiago 1:17 también confirma esta verdad: 

 

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación.”   Santiago 1:17

 

Yo veo en mi esposo este deseo de ser un buen dador de regalos.  A menudo soy yo quien quiere ceñirse al presupuesto cuando se trata de regalos de Navidad, de cumpleaños y, bueno, solo regalos en general. En cambio, a mi esposo le gusta expresar su amor a nuestras hijas a través de lo que él les da como regalo. Yo, por otro lado, suelo ser más práctica y él tiende a ser más generoso.  ¿Y sabes qué? AMO este gesto de mi esposo porque veo un destello de Dios en él mientras se deleita en dar buenos regalos a nuestras hijas. Sin embargo, a pesar del mayor regalo que mi esposo puede dar a nuestras hijas, es solo una sombra de los regalos que Dios les da. Incluso, hasta el deseo de mi esposo de ser generoso y el hecho de ser generoso es verdaderamente un regalo de Dios para ellas. 

 

En Santiago 1:17 se nos dice que toda buena dádiva proviene de Dios. Todo lo bueno en mi este mundo, en mi vida y en tu vida es un regalo directamente de Dios para ti.  Al hacer una pausa en esta temporada navideña para reflexionar sobre el regalo más grande que Dios nos ha dado en Jesucristo; que también podamos tomar un tiempo para estar agradecidas por tantos otros buenos regalos en nuestras vidas.

 

El tiempo es un regalo precioso de nuestro Señor. Todas hemos aprendido esto el año pasado cuando nos separamos de nuestra familia y amigos, y sentimos la soledad de su ausencia.  Las dádivas que damos a nuestros familiares o amigos queridos son atesoradas por lo que son: dádivas. La risa, el gozo y los recuerdos que apreciaremos en los años venideros son algunos de los dones más preciosos que Dios nos da. 

 

La belleza de Su creación es otro buen regalo que Dios nos da.  Las majestuosas montañas, la belleza que solo se encuentra en la naturaleza y el atardecer de cada noche son recordatorios de la bondad de Dios para con nosotras.  No importa cómo haya sido tu jornada, Dios siempre tiene una puesta de sol para darte cuando tu día llega a su fin. Todo lo que necesitas hacer es tomarte el tiempo para hacer una pausa y verlo. Descansa en el momento, permite que la belleza te abrace y encuentra consuelo en Su continuo y eterno amor por ti.  

 

Sí, Dios es el mejor dador de los regalos y es bueno en lo que da. Tómate el tiempo para pensar en todos los buenos regalos que Dios te ha dado personalmente y agradécele por ellos hoy. Y no olvides incluir a Jesús, ¡nuestro más Grande Regalo Entregado!

 

Ama a Dios Grandemente,

 

Angela